Aprendiendo a elegir tomates

El tomate es una de las frutas más versátiles, presentes en la cocina. Sin embargo se trata de un elemento en el que es difícil detectar la calidad, y aunque se encuentren disponibles durante todo el año, no significa que se encuentren siempre en óptimas condiciones.

Cualquiera que haya cultivado un tomate desde su propio huerto, sabe que consumirlos mientras se encuentran aún verdes, se siente tal cual como morder una bola mojada de papel, lo que motiva que los tomates verdes sean descartados cuando compramos en el supermercado.

En todo caso, existen otros criterios que permiten descifrar si un tomate se encuentra apto para el consumo, o bien se trate de un fruto insípido que represente una decepción a pesar de que tenga un buen aspecto.

Por ello te enseñaremos una serie de consejos que te permitirán elegir el tomate perfecto, más allá de consejos de brujas o de opiniones sin experiencia. ¿Te gustaría conocer más al respecto?

Observa el exterior del tomate

No hace falta que muerdas o pruebes el tomate para darte cuenta que es el mejor prospecto. Tan solo hace falta que visualices como se ve en la parte exterior, ya que los mejores tomates están libres de imperfecciones y magulladuras, y deben estar coloreados de un rojo intenso.

Además un buen tomate conserva un buen brillo, pues los tomates opacos siempre se verán pálidos. Si eres lo suficientemente audaz, elige un tomate que se vea opaco y llévalo a tu casa; notarás que su sabor es insípido y mediocre.

Evita comprar tomates cuyo color cambie considerablemente. Por ejemplo, descarta los tomates que tengan manchas, ya que eso implica que en su interior haya algún tipo de podredumbre.

No siempre el exterior es un buen indicador

Si bien es cierto que los tomates más brillantes y coloridos son atractivos para ser comprados en el supermercado, no siempre se cumple que un tomate “bonito” sea un fruto de calidad. El tomate al igual que otras frutas, se cosecha verde a fin de que sean más duraderos para el transporte.

Generalmente los tomates llegan verdes a los comercios, por lo que el personal les rocía gas etileno para acelerar el proceso de maduración. Los tomates sometidos a este tratamiento son más suaves pero menos gustosos.

Para disminuir la incertidumbre y como medida de seguridad te recomendamos que compres tomates que hayan pasado por procesos de maduración naturales, o bien dirígete a mercados de agricultores, de manera que puedas comprar a los productores regionales.

Medidas adicionales de seguridad

Una vez que hayas comprado los tomates de acuerdo a los criterios anteriores, prueba como se sienten los tomates. Detecta qué tan jugosos son o que tan densos parecen, ya que un buen tomate es lo suficientemente firme para resistir la presión entre tus dedos.

Otro aspecto de seguridad a considerar es que percibas la calidad del tomate a través de su aroma. Un buen tomate debe tener un olor terroso pero a la vez dulce, mientras que los tomates que no huelen a nada pueden ser perjudiciales.

No existe otra manera de analizar las características de un tomate, sino por medio de la inspección personal, así que disfruta de los tomates que compres gracias a estos consejos.

Asimismo, si eres tu quien cultiva tomates debes aplicar medidas de seguridad efectiva, tanto para el cultivo como para la protección de la cosecha, por ejemplo, colocando sistemas antirrobos efectivos.