Tips para cultivar tomates en tu propio huerto

El cultivo del tomate empezó en América, y poco a poco se fue extendiendo por gran parte del planeta, y ya para estos tiempos se consume diariamente en todos los hogares.

Además su consumo puede ser de diferentes maneras, representa una gran fuente de vitaminas y minerales, pertenece a la familia de las solanáceas.

El tomare se caracteriza por su color rojo cuando ya está maduro, es de aspecto esférico y puede llegar a un tamaño de ocho centímetros.

Como mayores productores de tomate tenemos a China y E.E.U.U. Su consumo contribuye a reforzar el sistema inmunológico, mejora la visión, ayuda con el estreñimiento.

También puede prevenir el cáncer, y gracias al potasio que contiene lo convierte en un excelente alimento porque ayuda en el crecimiento muscular y en el desarrollo sano del sistema nervioso.

Y lo mejor de todo, lo puedes cosechar en tu propio hogar, siguiendo algunas instrucciones.

Elije el tipo de huerto que más se adapta a tus condiciones

Si dispones de un jardín puedes instalar tu huerto directo al suelo, en bancales elevados, en caso que no tengas espacio o se te hace difícil agacharte, emplea una mesa de cultivo en el jardín.

También puedes usar una maceta o huerto en la ventana, la terraza o el sitio que consideres más cómodo. Incluso lo puedes cultivar en un huerto de recipientes reciclados.

Elije el sistema de riego

El riego, al igual que a otras plantas, no le puede faltar, así como los servicios de un buen cerrajero para tu seguridad, porque el agua es lo que le da vida y hace prosperar tus plantas, el tipo de riego que quieras usar depende de ti, escoge aquel que se te haga más cómodo.

Si vas a regar por surcos puedes confeccionar caballones, si se va a regar por goteo o aspersión tienes que aplicar la colocación de las semillas/plantones a una distancia adecuada en función de los emisores de agua.

Pero si quieres una recomendación, con el riego de goteo vas a lograr gastar menos cantidad de agua, aparte de que resultan ser más cómodos.

Trasplante de las plantas

Cuando somos principiantes lo más recomendable es iniciar con semilleros, luego cuando éstos han retoñado y tengan unas 4 hojitas, puedes hacer el traslado para el sitio donde quieres hacer el huerto.

Siempre este traslado es delicado, debemos agarrar desde la parte del tallo lo más cerca de la tierra, arrancarla con firmeza pero al mismo tiempo con cuidado para no dañarla.

Una vez que está en su nueva ubicación, debes cubrirla de tierra, todo el tallo hasta donde empiezan las primeras hojas, al terminar de plantarlas debes regarlas con mucha sutileza y hacerlo todos los días.

Atención con las plagas

El tomate, al igual que otras plantas, son víctimas de algunas plagas, así que toma nota de las más comunes, y en caso de que aparezcan, puedes consultar en una tienda acerca del mejor tratamiento para tus plantas.

El oídio o leveillula taurica, se evidencia cuando las hojas viejas se ponen amarillentas y pueden estar necrosadas en el centro, también aparece un polvo blanquecino en la parte de posterior de las hojas.

La podredumbre gris o botrytis cineria, este es un parásito que ataca las plantas de tomate, y puede incluso acabar con ellas, principalmente ataca al fruto y el cáliz.

La podredumbre blanca o sclerotinia sclerotiorum, este es un hongo que ataca el cuello de las plantas, aparecen lesiones acuosas color café.